jueves, 7 de agosto de 2008

NO TE DETENGAS

De seguro mientras escribo este artículo tú descansas en la cama luego de un agitado día, eso es lo correcto y lo que el cuerpo necesita para reponer fuerzas y energía.

Esto es un punto en nuestra agenda diaria que no debe variar nunca, con algunas excepciones. Pero, no podemos detenernos cuando llega la hora de ese placer para nuestro cuerpo, que por cierto es muy exigente y no perdona maltratos algunos aunque parezca que sí.

Pero, sabes qué, No te detengas cuando Cristo te llama, acude de inmediato, porque sus llamados nunca son para hacernos perder el tiempo ni mucho menos, es muy oportuno, eficaz, estratega, creativo, bondadoso, piadoso y con tierna voz te dice ven a mí ahora.

Nunca perdemos cuando atendemos al tierno llamado de Jesús, el de forma incondicional te invita a caminar a su lado, porque tiene grandes cosas para ti, pero necesita que tú te amistes con él, para que se conozcan y ambos puedan identificar sus gustos, necesidades, TODO. No te detengas ven a Jesús, él te llama hoy, NO TE DETENGAS.

miércoles, 6 de agosto de 2008

ESPERA

La sociedad moderna nos enseña a obtener resultados inmediatos en casi cada área de la vida. Con sopas instantáneas, hornos de microondas, comunicaciones por internet, correo rápido y todo tipo de máquinas y servicios diseñados para ahorrarnos tiempo, esperar se ha tornado en una virtud casi desaparecida.

Esperar es una de las pruebas más difíciles para el cristiano. A simple vista sería lógico esperar resultados instantáneos en nuestra vida espiritual. A fin de cuentas, tenemos un Dios todopoderoso. Queremos que nuestros defectos o nuestros desafíos desaparezcan en un santiamén. Como el Pedro de la Biblia, somos impulsivos e irreflexivos, dispuestos a levantar enramadas o a cortar orejas. Reaccionamos exageradamente o demasiado rápido. Nos tornamos defensivos. Nos enojamos. Somos sarcásticos. Juzgamos antes de tiempo.

Muchas veces actuamos por instinto y nuestras respuestas no reflejan un pensamiento cuidadoso o mesurado. La Biblia nos enseña a esperar. Abrahán esperó muchos años por el hijo prometido. Jacob esperó por Raquel. José esperó en la cárcel de Faraón. Moisés esperó en el desierto.

Hebreos nos dice que necesitamos paciencia. Las dos opciones que nos ofrece el texto son esperar o retroceder. A primera vista no parecen conceptos opuestos, pero en un mundo en el que se vive por la fe, en un reino enemigo que intenta ahogar nuestras esperanzas, esperar es la esencia misma de nuestra experiencia cristiana. Cuando actuamos impulsivamente, no le damos al Espíritu Santo la oportunidad de obrar en nosotros y enseñarnos la importante lección que quiere impartirnos.

Señor, ayúdame a pausar antes de reaccionar y permitir que tú retengas el control de mi vida.

martes, 5 de agosto de 2008

Espera

La sociedad moderna nos ensena a obtener resultados inmediatos en casi cada área de la vida. Con sopas instantáneas, hornos de microondas, comunicaciones por internet, correo rápido y todo tipo de máquinas y servicios diseñados para ahorrarnos tiempo, esperar se ha tornado en una virtud casi desaparecida.

Esperar es una de las pruebas más difíciles para el cristiano. A simple vista sería lógico esperar resultados instantáneos en nuestra vida espiritual. A fin de cuentas, tenemos un Dios todopoderoso. Queremos que nuestros defectos o nuestros desafíos desaparezcan en un santiamén. Como el Pedro de la Biblia, somos impulsivos e irreflexivos, dispuestos a levantar enramadas o a cortar orejas. Reaccionamos exageradamente o demasiado rápido. Nos tornamos defensivos. Nos enojamos. Somos sarcásticos. Juzgamos antes de tiempo.

Muchas veces actuamos por instinto y nuestras respuestas no reflejan un pensamiento cuidadoso o mesurado. La Biblia nos ensena a esperar. Abrahán esperó muchos anos por el hijo prometido. Jacob esperó por Raquel. José esperó en la cárcel de Faraón. Moisés esperó en el desierto.

Hebreos nos dice que necesitamos paciencia. Las dos opciones que nos ofrece el texto son esperar o retroceder. A primera vista no parecen conceptos opuestos, pero en un mundo en el que se vive por la fe, en un reino enemigo que intenta ahogar nuestras esperanzas, esperar es la esencia misma de nuestra experiencia cristiana. Cuando actuamos impulsivamente, no le damos al Espíritu Santo la oportunidad de obrar en nosotros y ensenarnos la importante lección que quiere impartirnos.

Señor, ayúdame a pausar antes de reaccionar y permitir que tú retengas el control de mi vida.

lunes, 4 de agosto de 2008

¿maldad o verdad?

Cuatro jóvenes de la clase media alta volvían de una fiesta cuando vieron a un hombre durmiendo en el banco de una parada de ómnibus. Uno de ellos tuvo idea y los otros concordaron. Compraron tres litros de alcohol, lo rociaron y le prendieron fuego. El hombre se transformó en una antorcha humana, mientras los jóvenes huían riéndose a carcajadas.

El cuadro que acabo de describir no es una historia para hacer una película de terror. Sucedió en la capital de un gran país. Los abogados de los jóvenes presos, alegaron que sus clientes no querían cometer un crimen, que “solo querían divertirse”.

Hace casi veintitrés siglos que Salomón describió a este tipo de personas. Lo único que le faltó fue escribir el nombre de estos cuatro jóvenes. Hay gente que sólo quieren “divertirse”, pero va dejando un rastro de dolor, sangre y sufrimiento en personas inocentes.

Esa gente comienza con cosas consideradas inocentes, como colocar una cucaracha en el bolso de una chica o tirar a un amigo vestido a la piscina. Actitudes de “chicos” que son festejadas. Más tarde, serán paredes pintarrajeadas y monumentos públicos depredados, después “picadas” de vehículos “tuneados” por las calles de la ciudad y, finalmente, asesinatos u otros delitos mayores. Todo en nombre de la diversión. A veces, los padres son los primeros defensores de las “picardías” de sus hijos.

¿Qué tipo de personas eres tú? ¿Qué clase de hijos estas criando? ¿Qué clase de educación le estas dando? ¿Justificas los errores de ellos? ¿Tratas de “explicar” sus deslice? La paternidad es un don del cual un día el ser humano tendrá que rendir cuenta.

Cuando el fundamento es Cristo, los valores espirituales son parte de la educación. No apenas los valores morales. Generalmente la persona es moral para los otros, pero es espiritual para Dios, que todo lo ve. Es posible tener valores morales y no espirituales. Pero es imposible ser espiritual y no tener valores morales.

Reflexiona hoy en actitudes. Como ser humano, como padre, como educador, no comiences las actividades de este día sin recordar que “El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento”.

¿ Maldad o verdad ?

Cuatro jóvenes de la clase media alta volvían de una fiesta cuando vieron a un hombre durmiendo en el banco de una parada de ómnibus. Uno de ellos tuvo idea y los otros concordaron. Compraron tres litros de alcohol, lo rociaron y le prendieron fuego. El hombre se transformó en una antorcha humana, mientras los jóvenes huían riéndose a carcajadas.

El cuadro que acabo de describir no es una historia para hacer una película de terror. Sucedió en la capital de un gran país. Los abogados de los jóvenes presos, alegaron que sus clientes no querían cometer un crimen, que “solo querían divertirse”.

Hace casi veintitrés siglos que Salomón describió a este tipo de personas. Lo único que le faltó fue escribir el nombre de estos cuatro jóvenes. Hay gente que sólo quieren “divertirse”, pero va dejando un rastro de dolor, sangre y sufrimiento en personas inocentes.

Esa gente comienza con cosas consideradas inocentes, como colocar una cucaracha en el bolso de una chica o tirar a un amigo vestido a la piscina. Actitudes de “chicos” que son festejadas. Más tarde, serán paredes pintarrajeadas y monumentos públicos depredados, después “picadas” de vehículos “tuneados” por las calles de la ciudad y, finalmente, asesinatos u otros delitos mayores. Todo en nombre de la diversión. A veces, los padres son los primeros defensores de las “picardías” de sus hijos.

¿Qué tipo de personas eres tú? ¿Qué clase de hijos estas criando? ¿Qué clase de educación le estas dando? ¿Justificas los errores de ellos? ¿Tratas de “explicar” sus deslice? La paternidad es un don del cual un día el ser humano tendrá que rendir cuenta.

Cuando el fundamento es Cristo, los valores espirituales son parte de la educación. No apenas los valores morales. Generalmente la persona es moral para los otros, pero es espiritual para Dios, que todo lo ve. Es posible tener valores morales y no espirituales. Pero es imposible ser espiritual y no tener valores morales.

Reflexiona hoy en actitudes. Como ser humano, como padre, como educador, no comiences las actividades de este día sin recordar que “El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento”.