jueves, 17 de junio de 2010

La homosexualidad al desnudo

El destacado psiquiatra  Doctor Jóse Rafael Dunker  Lambert presentó hoy su libro número 15  bajo el título  “la homosexualidad al desnudo”, en un acto celebrado en los salones de Cuesta Centro Nacional del Libro, ante la presencia de un concurrido público.
Dunker quien además es terapeuta familiar, salubrista y educador al hablar de su libro destacó “me he propuesto hacer un abordaje médico y psicológico, y toda la argumentación se basa en esas disciplinas. Lo que necesitamos saber es: si la preferencia homosexual tiene inconvenientes, si limita la calidad de vida o si sólo se trata de una opción natural diferente a la preferencia de la mayoría”.
La reseña sobre el Dr. Dunker fue presentada por el Doctor en psiquiatría  Pablo Pascual, quien destacó la labor profesional que este ha desarrollado en 40 anos.
La mesa estuvo compuesta por el Doctor Alejandro Uribe, presidente de la Asociación de Psiquiatría;  Salustiano Mojica, Rector de la Universidad Evangélica, la Sra. Fiordaliza de Jesús, esposa del Doctor Dunker.
Entre los temas a destacar en el libro de 168 páginas se encuentran: Lo que hacen los homosexuales; desproporción de enfermedades; esperanza de vida;  ¿Herencia o Medio Ambiente?;   Ruta Crítica de la Homosexualidad; para salir de la homosexualidad; entre otros.
Desde que se inició la promoción del libro ha generado inquietud en la población de diferentes círculos sociales por conocer que contenido destaca el material escrito después de un proceso de investigación.
    

domingo, 13 de junio de 2010

. Descansando como si toda nuestra obra hubiese sido hecha

Un buen modo de empezar a celebrar la plenitud y perfección de la creación divina es descansando el sábado como si toda nuestra obra hubiese sido hecha. Esta sugerencia puede parecer poco realista siendo que tan a menudo llegamos al final de la semana con la frustración de habernos quedado trabajo pendiente. ¿No nos pasa muchas veces que a pesar de los esfuerzos, los seis días no han bastado para hacer lo que queríamos? ¿Cómo pues podemos celebrar el gozo del sábado descansando como si no tuvié­semos nada más que hacer? La respuesta nos la da precisamente el objetivo del sábado, que consiste en darle un sentido de "plenitud" a nuestra vida incompleta. Un comentario rabínico sobre Exodo 20:9 ("Seis días trabajarás y harás toda tu obra"), alude concretamente a esta función del sábado: "¿Puede algún hombre hacer toda su obra en seis días? Nuestro trabajo ¿no queda siempre incompleto? Lo que esta frase quiere decirnos es: Descansa en el sábado como si toda tu obra estuviese terminada. En otras palabras: Deja incluso de pensar en el trabajo."17
                                                          
Es cierto que a menudo el sábado parece llegar antes de lo previsto, haciéndonos sentir chasqueados por no haber terminado nuestras tareas. ¿No es ése un poderoso modo de recordarnos nuestras limitaciones e incapacidades humanas? Sin embargo, el sábado, al liberarnos de nuestras ocupaciones cotidianas, da sen­tido de plenitud a los seis días de trabajo y a la vida misma. Unas semanas el resultado de nuestro trabajo parece mayor que otras; pero cada sábado, hayamos logrado hacer mucho o poco, Dios nos invita a celebrar las realizaciones que su creación y reden­ción han conseguido en nuestro favor, haciéndonos entrar en su descanso. Dios nos invita a interrumpir nuestra rutina diaria y descansar como si todo nuestro trabajo hubiese terminado, para que podamos entrar en el gozo de la plenitud de su creación y redención (Gn. 2:2; Jn. 19:30). El cuarto mandamiento nos re­cuerda que si Dios nos puso por modelo su labor creadora en seis días y su reposo en el séptimo es porque los seres humanos necesitamos participar de la misma experiencia (Ex. 20:8‑11).

Es imposible que en el sábado alabemos a Dios por sus maravi­llosas obras si nos sentimos personalmente frustrados y abrumados por nuestro trabajo pendiente. Por eso, por medio del sábado Dios nos insta a mirar nuestras tareas a la luz de sus realizaciones, diciéndonos: "hayas obtenido mucho o poco con tus arduos esfuer­zos, descansa en el sábado como si hubieses completado toda tu obra, porque mi gracia te basta." El sentido de plenitud que la celebración del sábado aporta a nuestra vida da dirección y sentido a aquello que de otro modo sería absurdo y sin sentido en nuestra desorientada existencia. Los seres humanos no podemos seguir nuestra vida como una carrera inacabable sin paradas de ninguna clase. Así como el estudiante necesita exámenes y pausas e intervalos regulares para auto‑evaluarse, también el cristiano necesita semanalmente que el sábado venga a traerle alegría, dirección y significado para su renovada existencia.

viernes, 4 de junio de 2010

Dios y el sábado

Dios obró seis días en la creación de este mundo. Solamente descansó cuando su obra fue perfecta y completa (Gén 2:1,3). Adán y Eva, por otro lado, no comenzaron obrando; dedicaron por entero su primer día de vida a reposar en el sábado de Dios. Solamente después que hubieron "entrado" en el reposo de Dios continuaron con los seis días de labor. El ser humano comenzó por recibir primeramente toda la obra de Dios como un don absolutamente gratuito. Solamente entonces pudo la humanidad disfrutar de la creación, en los restantes seis días de la semana.
Lo mismo que la creación, la salvación comienza, no haciendo algo, sino reposando en la obra perfecta y acabada de Jesús, realizada en su vida y en su muerte. Lo mismo que Adán y Eva dedicaron su primer día al reposo sabático, antes de emprender su actividad común, nosotros podemos disfrutar las bendiciones de la salvación solamente reposando primeramente en la perfecta justicia que Jesús ha provisto. Esa perspectiva muestra que el reposo del sábado viene a representar el fundamento mismo de la verdad gloriosa de la justicia por la fe.
Cuando Dios puso aparte (santificó) el sábado, entró en una relación de pacto eterno con la raza humana, una relación en la que el ser humano habría de depender siempre de Él. Así, cuando Adán y Eva pecaron, escogiendo depender de ellos mismos más bien que de Dios, rompieron ese pacto dado por Dios. Como resultado perdieron el verdadero descanso que el sábado simbolizaba. "Con el sudor de tu rostro comerás el pan" (Gén. 3:19). Pero Jesús vino a este mundo con el expreso propósito de restaurar ese reposo que la raza humana había perdido al caer en el pecado (Mat. 11:28). Haciendo tal cosa, restauró el significado del sábado. A fin de recibir las buenas nuevas de la salvación, hemos de retornar a ese principio fundamental del reposo sabático que fue dado a nuestros primeros padres.

viernes, 28 de mayo de 2010

El sábado como servicio a Dios

 EL SABADO COMO SERVICIO A DIOS
                                    
El cristiano sirve a Dios cada día de su vida. Pero el servicio que rinde a Dios durante el sábado es diferente del de los demás días. Porque durante la semana sirve a Dios al mismo tiempo que a su trabajo y a sus necesidades materiales. El servicio diario es un servicio tipo Marta, en el que se tiene en mente a Dios, pero sin dejar de atender a las obligaciones personales. El servicio sabático, por otra parte, es de tipo María, en el que Cristo es el centro de atención absoluta. Todos los intereses ajenos son puestos de lado para atender al Salvador como huésped de honor. Dejar de lado toda actividad lucrativa para acercarse a Cristo es ya, de por sí, un acto de adoración. Es en realidad el acto imprescindible para que el sábado, como culto ofrecido a Dios, tenga sentido, ya que es la prueba de que el creyente ha decidido honrar a Dios plenamente en su santo día. Por lo tanto, nuestro estudio del servicio a Dios debe empezar por una comprensión correcta de lo que en sí significa el descanso, para examinar después las diferentes actividades que el descanso sabático favorece.

viernes, 21 de mayo de 2010

Sábado, el verdadero día de reposo

Si aceptamos por fe que Dios creó este mundo, ¿por qué rechazar entonces lo que El nos ha revelado acerca del tiempo que utilizó para crearlo? Alguien podría objetar que la noción de un Dios que crea y descansa dentro de los límites de una semana literal va en contra de su naturaleza eterna y omnipotente. Es evidente que el Dios Todopoderoso no necesita ni días literales ni eras geológicas para crear nuestro mundo: su deseo basta para traerlo a la existencia (Sal. 33:6). Pero el hecho de que en su revelación Dios nos diga que prefirió usar un esquema temporal a escala humana en vez de uno a escala divina para crear nuestro mundo, ¿no pone de relieve otro atributo igualmente importante de su naturaleza divina, a saber, el amor? La intención divina al situar la creación en el marco limitado del tiempo humano, ¿no sería la de dar al hombre un ejemplo del equilibrio semanal ideal entre trabajo y descanso? ¿No sería ya un indicio de su divina voluntad de entrar incluso en los límites de la naturaleza humana para llegar a ser "Emanuel", "Dios con nosotros"?
Concluimos que el poner en duda el origen divino del sábado a fin de armonizar la semana de la creación con ciertas teorías evolucionistas lleva consigo el rechazo no sólo del mensaje de Génesis 1:1 2:3, sino también del cuarto mandamiento, que habla de seis días literales de creación y un día literal de descanso santificado por Dios cuando acabó de crear el mundo (Ex. 20:11).

miércoles, 5 de mayo de 2010

Cual es tu candidato

Cuál es tu candidato?
Publicado por Sarat Arias Mármol el mayo 5, 2010 a las 12:10am
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Muchas personas se sienten insegura al momento de elegir el candidato de su preferencia. Le surgen muchas interrogantes con relación a las cualidades de esa persona.

Después de mucho análisis se dan cuenta que no llenó sus expectativas, y deciden cambiar a otro, y luego a otro, y así se pasan toda una vida de cambio en cambio, buscando cual va a satisfacer todas sus necesidades materiales y emocionales.

Eres tu uno de esos que buscan un candidato de su preferencia para seguir? lo encontraste? si lo tienes, te sientes satisfecho con él?

Pues si no lo haz encontrado yo puedo recomendarte uno, te aseguro que es el mejor, no tienes que detenerte para analizar sus cualidades, porque es excelente y dispuesto dirigir tu vida siempre.

Ese candidato es tu creador, redentor y salvador, Cristo Jesús,

No lo cambies, para que no te lamentes.


Dios te bendiga